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Mucho cuidado con el fontanero Miguel de Fontanería Valia.
En primer lugar, tenía el vástago de la llave de paso general estropeado. La solución que me dio fue romper el azulejo y cambiar la llave general, lo cual era mucho más costoso que simplemente sustituir el vástago, de la misma manera que lo quitó y volvió a poner para verlo. Sin embargo, me dijo que lo había consultado con el fabricante y no se podía conseguir ese modelo de llave. Tras tener que romper la pared yo mismo, porque Miguel no se atrevía a hacerlo, finalmente cortó la tubería y cambió la llave.
Más adelante, aunque ya tarde, descubrí que esa llave de paso (Standard Hidráulica modelo Kansas) es bastante común y se sigue fabricando. Por lo tanto, me mintió. Tras preguntar yo mismo al fabricante si se podía sustituir el vástago por otro de ese mismo modelo de llave, me confirmó que se puede hacer. De hecho, el propio Miguel lo había sacado y vuelto a meter sin ningún problema.
Por otra parte, también me colocó el mueble del lavabo. Le dije que lo quería pegado a la pared, pero me comentó que había que dejar una separación para que al abrir los cajones no dieran con el marco de la puerta, que aún no estaba puesto. Así lo hizo, dejando el espacio que él consideró adecuado, sin consultarme nada al respecto.
Tras poner el carpintero los marcos de la puerta, de grosor fino, los cajones pegan con el marco y no se pueden abrir porque como se ve en la foto Miguel no dejó ni 1cm de separación con la pared. Se lo digo y me deja claro que solo movería el mueble cobrándome por ello… al mostrar mi desacuerdo de buenas maneras, me empieza a atacar y se niega a solucionarlo. Me sorprende que, sabiendo que debía dejar margen suficiente, no quiera admitir su error y me deje el mueble así, sin poder abrir los cajones.
En definitiva, es una persona poco honesta y como profesional deja mucho que desear.